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martes, 27 de marzo de 2012

Como elegir nuestro vestuario según nuestro tipo de piel

Como bien sabemos , no todas las mujeres somos iguales y lo que les sienta bien a unas no nos sienta bien a otras. Esto queda claramente identificado en cuanto a la elección del color de nuestro vestuario. Elegir un bonito vestido, no es solo la clave de tener estilo, sino que el color que este tenga sea el adecuado para nuestro tipo de piel.


En general definiremos dos tipos, pieles cálidas y pieles frías, existen diferentes pruebas que podremos hacer  para saber que tipo es el nuestro , en primer lugar nos pondremos delante de un espejo, con la cara lavada y  con luz natural. 


- Si nuestra piel tiende hacia el amarillo o el dorado tendremos  un tono de piel cálido. Si por el contrario tiende hacia el rosa o rojizo, el tono de nuestra piel es frío.


- Otro ejemplo muy práctico es coger algo de bisutería que tengamos en el joyero, si nos sientan mejor los tonos dorados, nuestra piel es cálida, si son los tonos plateados nuestra piel es fría.


- Por ultimo elegimos algo rosa y naranja que tengamos en casa, una camiseta, un pañuelo y lo ponemos alternativamente bajo nuestra barbilla, tómate tu tiempo para observar qué color ilumina mejor tu cara y con cuál se disimulan mejor las imperfecciones. Si te sienta mejor el naranja, eres de tipo cálido, y si te sienta mejor el rosa, eres de tipo frío.


Si queremos profundizar mas en el tema, dentro de cada tipo, existen otros dos mas, si nuestro tono es frío, podemos ser de tipo invierno o verano y si nuestro tono es cálido , de tipo primavera u otoño.

Tipo invierno:


Solamente la mujer del tipo invierno puede lucir con estilo el blanco y el negro, como también los colores puros: azul intenso, rojo luminoso, verde abeto o amarillo limón, los cuales realzan su belleza.
Los contrastes le sientan de maravilla y sirven para realzar su belleza natural: negro-rojo, blanco-rosa, azul ciclamen o verde esmeralda-rubí. Las tonalidades azules con fondo anaranjado o amarillento no forman parte de la gama de colores del tipo invierno, por lo que están desaconsejados para realzar la belleza de su rostro.
Blancanieves era una auténtica mujer del tipo invierno. Su piel era tan blanca como la nieve, sus labios tan rojos como la sangre, y sus cabellos, tan negros como el ébano de exuberante belleza.
La piel de la mujer de invierno transluce siempre un tono de fondo azulado, por eso su rostro suele ser como de porcelana, frío y tirando a pálido que le confiere un ecanto natural especial. El tono de su cara puede oscilar entre el blanco intenso, el amarillo pálido y el oliva claro. Sus mejillas son claras, sin asomo de matices rosados, y en ocasiones presentan pecas marrón ceniza que le confieren un toque simpático de belleza dentro de sus tonos fríos.
El tipo invierno nunca llega a adquirir un bronceado auténtico; su piel adquiere como máximo una leve coloración, por lo tanto si la intención del tipo invierno es realzar su belleza tostando la piel, no va a ser posible.
Las mujeres del tipo invierno son, por regla general, de cabellos oscuros: negro, castaño oscuro con tono de fondo rojizo o marrón ceniza oscuro. Un rasgo típico de la mujer de invierno es que sus cabellos se vuelven muy pronto grises, y cobran entonces bellos tonos plateados o blancos.
Los ojos de la mujer de invierno son de incomparable belleza con un color azul nítido, verde intenso, marrón muy oscuro, avellana o gris. Es también típico un anillo gris alrededor del iris.



       

Tipo primavera:

La mujer de primavera posee una cara luminosa, siempre con una tonalidad básica amarillenta o dorada. Si luce los colores cálidos que hacen juego con su tipo, su rostro aparece rosa melocotón o beige dorado y, a veces, también marfil claro exponentes de su belleza natural.
Algunas mujeres de primavera se muestran orgullosas del color de su piel melocotón transparente; otras exhiben sensuales pecas doradas. Con frecuencia, sus mejillas son rosadas.
El color del pelo de la mujer de primavera oscila entre dorado, estopa, miel, rubio rojizo y castaño dorado, a menudo con destellos de cobre.
El color de los ojos es claro: verde, azul, turquesa, ámbar o marrón dorado, a menudo con nubes doradas en el iris. Los ojos de algunas mujeres de primavera son tan claros y nítidos como el cristal.
Con la tonalidad cálida de su piel hacen juego los colores claros y suaves de la primavera, al igual que los matices dorados: marfil, miel, verde tila, albaricoque, melocotón, violeta, pero también un rojo coral vivo o un azul aciano intenso.
La mujer de primavera debe procurar evitar el negro y el blanco nieve, así como todos los tonos fríos que la harían parecer pálida ocultando su jovial belleza natural aún si intentara ocultar esta palidez sirviéndose de la cosmética.

         Foto de Marilyn Monroe
Tipo verano:

La tez de la mujer del tipo verano suele ser muy clara, beige rosado o beige amarillento, con mejillas suaves y sonrosadas y salpicadas ocasionalmente de pecas. Su piel se broncea con facilidad y adquiere un color avellana. Sin embargo, desprovista de cosmética como el colorete y maquillaje, que le ayudan a potenciar su belleza natural,  suele parecer falta de color.
El color de sus cabellos es rubio con una leve tonalidad ceniza. Con frecuencia, sus cabellos han sido rubio platino de increíble belleza durante la infancia y han adquirido con el paso del tiempo un matiz ceniza natural, claro u oscuro. En ocasiones llega a oscurecerse hasta adquirir un auténtico color castaño. Bajo los efectos de la irradiación solar, los cabellos vuelven a aclararse de forma sensible. Algunas mujeres del tipo verano poseen cabellos castaño o castaño oscuro, a veces con una leve y bella tonalidad de fondo rojiza completamente natural.
La belleza de sus ojos oscilan generalmente entre el azul puro y el azul grisáceo, pasando por el verde, verde azulado y verde grisáceo, a menudo con un cerco gris alrededor de la pupila. El iris de la mujer del tipo verano es más bien nebuloso que claro y transparente, como lo es el de la mujer de primavera, y presenta a veces manchitas marrones o blancas, en especial cuando el color de los ojos es gris, marrón grisáceo o avellana derrochando auténtica belleza.
A la mujer del tipo verano le sientan de maravilla todos los colores fríos y pastel: rosa azulado, azul celeste frío, vino tinto, verde azulado, verde pastel o blanco crudo, todos ellos le ayudan a potenciar su belleza y le dan un aspecto más natural. La mujer de verano debe prescindir del blanco puro, del negro y de las tonalidades marrones amarillentas que van en detrimento de su naturaleza y que naturalmente no les sienta bien. Nada impide que luzca colores vivos, si bien debe procurar que estén ligeramente rebajados.
       

Tipo Otoño:



Los secretos de belleza de la mujer del tipo otoño, son justamente las tonalidades terrosas y doradas las que prevalecen en esta estación.
Los colores fríos y los contrastes no resultan adecuados para la mujer del tipo otoño, pues su piel cobra un aspecto pálido marchito y se oponen a su natural belleza.
El rostro de la mujer del tipo otoño es cálida y luminosa, con un tono de fondo dorado. Su tonalidad varía desde el marfil claro a rosado hasta el beige dorado o los diversos matices del bronce; con frecuencia se ve salpicada de pecas marrones o rojizas. A diferencia de la mujer del tipo primavera, las mejillas de la mujer de otoño no suelen ser rosadas; por naturaleza son más bien pálidas y requieren un rojo intenso para acentuar la vitalidad de la cara e incrementar su belleza de forma más natural.
La mujer de otoño se broncea muy lentamente y es especialmente propensa a quemaduras solares.
Los cabellos de la mujer de otoño suelen ser rojos, o cuando menos de un brillo rojizo. Su aspecto admite todos los matices castaños, como también los tonos cobrizos, el rubio dorado oscuro o el castaño oscuro integran también la gama de colores de los cabellos de la mujer del tipo otoño que realzan su belleza natural.
En consonancia con la tonalidad de los cabellos, los ojos de la mujer de otoño presentan la mayoría de las veces colores cálidos. Puede ser dorado oscuro, marrón intenso, marrón avellana o de tonos ambarinos. Admiten igualmente el verde claro transparente y son frecuentes los ojos felinos azul claro, turquesa o verde oliva de una espectacular belleza.
El tipo otoño hace que todos los tonos terrosos y dorados exhiban el mejor de sus brillos. La mujer del tipo otoño debe preferir el blanco crema al blanco puro. El albaricoque cálido o el rojo anaranjado potencian al máximo su tez de melocotón.
Otros colores adecuados son el verde botella, el petróleo o el amarillo maíz. Los tonos predominantemente azules, el rosa y todos los colores chillones deben evitarse por sistema.


Ya sabéis cual es vuestro tipo????